La madre de las bombas de baño: conoce a Mo Constantine

1989. Es primavera en Dorset, una región costera al sur de Inglaterra, y Mo Constantine, en el cobertizo de su jardín, combina ácido cítrico, bicarbonato de sodio y una mezcla de aceites esenciales en una pequeña prensa: acaba de nacer la primera bomba del baño.

Al año siguiente, en 1990, Lush recibió la marca registrada de las bombas de baño el 27 de abril. Ahora, cada año, celebramos esta fecha como el Día Mundial de la Bomba de Baño para festejar esta innovación que ha cambiado el mundo del baño para siempre.

30 años después, la bomba de baño ha evolucionado hasta convertirse en un fenómeno mundial y se ha hecho un hueco en los rituales de baño. Caleidoscopios de colores, formas caprichosas, remolinos de brillo y aromas revitalizantes ayudan a encontrar la relajación y la calma, y es que las bombas de baño han inspirado a millones de personas, han luchado por la paz y el cambio y han desencadenado una revolución cosmética de la que ya no hay vuelta atrás.

«Lo que vemos de las bombas de baño hoy día es algo que ha evolucionado muchísimo comparándolo con el principio», afirma Mo, confundadora e inventora. «Es una auténtica locura».

¿Qué inspiró la creación de la primera bomba de baño? Además de crear una experiencia que fuese un paso más allá, sin irritar la piel, la inspiración vino del sitio menos esperado: el antiácido Alka Seltzer. Esta pastilla efervescente, que estalla en burbujas cuando se sumerge en agua, intrigaba a Mo, así que decidió dirigirse a una farmacia cercana para informarse mejor. «Después de experimentar un poco, nos dimos cuenta de lo que podíamos hacer y dimos forma a nuestra primera creación, ¡fue muy divertido!», explica.

En homenaje a las pastillas que la inspiraron, las primeras bombas de baño tenían la forma del famoso antiácido y se infusionaban en lavanda francesa, perfecta para calmar cuerpo y mente.

Mo empezó a experimentar con diferentes formas, tamaños y colores para crear una gama de productos burbujeantes y divertidos, junto a su marido y cofundador, Mark Constantine.

«Estábamos paseando por la calle principal, subiendo y bajando, comprando moldes para hacer gelatina de diferentes formas, lo que encontrásemos», recuerda Mo, antes de añadir: «Y ya en el jardín, Mark me preguntó: “¿Qué miras, por qué tienes el molde del estanque al revés?”, y yo solo miraba los contornos, pensando que probablemente podría prensar algo ahí dentro».

Las formas sorprendentes y los colores vibrantes son imprescindibles en las bombas de baño, pero también sus increíbles beneficios. Su naturaleza efervescente las hace perfectas para transportar los aceites esenciales hasta la bañera, de manera que Mark y Mo empezaron a explorar la infusión de diferentes aceites para trasladar distintos beneficios a la bañera.

Durante este tiempo, nacieron algunas bombas favoritas como Avobath y Butterball. Al mezclar la base de ingredientes de las bombas de baño con una selección de aceites esenciales e hidratantes mantecas y aceites, como el aceite de oliva y la manteca de cacao, se combinaban los beneficios de la aromaterapia con ingredientes hidratantes que dejaban la mente en calma y la piel deliciosamente suave.

En 1995, el lanzamiento de Lush permitió a los fundadores e inventores más libertad creativa de la que nunca habían tenido, además de poder combinar innovación y principios. Preocupados por su impacto ambiental, decidieron que eliminarían los envases de las bombas de baño. «A partir de ahí solo podíamos hacer una cosa, fabricar bombas de baño desnudas lo más bonitas posibles», confiesa Mo.

Los creadores tenían ahora la oportunidad de transformar las bombas de baño en obras de arte. Mo empezó a probar con nuevos colores, purpurinas y sal marina para atraer la atención de la clientela, mucho antes de que la bomba se sumergiera por primera vez en el agua de la bañera.

Entonces, ¿cuál será el siguiente paso? «La inspiración es continua», explica Mo, que además añade: «Cuando alguien me pregunta: “¿Dónde has encontrado la inspiración?” Muchas veces me gustaría decir que fue en ese rincón lleno de polvo donde hace años que no miras».

Las bombas de baño de Mo han inspirado a millones de personas, pero sobre todo a Jack Constantine, el hijo. Como el resto de sus hermanos, creció rodeado de creaciones recién sacadas del cobertizo de su jardín. Cuando comenzó a dar forma a sus propias creaciones, fueron la guía de Mo, sus consejos y trucos secretos los que inspiraron una nueva generación tecnicolor de las bombas de baño. Con multicapas de arcoíris, creaciones de gelatina y la primera tienda de concepto de bomba de baño de la historia en Harajuku, Japón, la bomba de baño ha soportado el paso del tiempo, y su evolución no nos indica que vaya a detenerse.

Las primeras bombas de Mo han revolucionado el baño en todo el mundo. ¿Tú también quieres celebrar el cumpleaños de estas apuestas sólidas? Encuentra la próxima aventura en el baño aquí.

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