Lush y el arte en la bañera

Conoces el arte conceptual y las artes performáticas, pero ¿has oído hablar del arte en la bañera?

Rebobinemos hasta 1989, cuando Mo Constantine, cofundadora e inventora de Lush, creó la bomba de baño. Es más que evidente que las bombas han experimentado un gran viaje: se observa un cambio significativo desde la humilde Butterball, una bomba cremosa repleta de manteca de cacao suavizante, hasta Intergalactic, una explosión de color y creatividad.

¡La bomba!

Cuando Mo empezó a hacer bombas de baño en el cobertizo de su jardín, no era consciente de que aquello acabaría convirtiéndose en algo tan grande. Pese a la evolución de las bombas de baño, se siguen produciendo teniendo en cuenta los valores originales. Mo explica: «Nunca hemos hecho envases o conservantes. Los productos siempre están desnudos y son atractivos, accesibles y asequibles y, pese a producir millones de ellos, queremos que sigan siendo frescos y hechos a mano».

Las tiendas de Lush han tenido siempre los mismos principios, donde la naturaleza visual del producto siempre ha estado en primera línea dentro del diseño de la tienda. Mo nos cuenta lo siguiente: «Nuestras tiendas se basan en las tiendas de frutas y verduras, con estantes y cajas. Lo llamativo del producto hace que los clientes quieran entrar».

Las bombas de baño siguen siendo tangibles y sin envase a día de hoy, lo que nos permite observar detenidamente las estanterías, sentir la textura, inspirar su aroma y tal vez disfrutar de una demostración o dos para darle al asunto un toque teatral.

Cosas que no pasan de moda

Las bombas de siempre, las originales, ya son clásicos en las tiendas; son el equivalente de los básicos de un armario. Año tras año volveremos con devoción a esas bombas retro como si fuesen nuestro jersey favorito, porque confiamos en ellas y porque nos resultan agradables. Su innovación reside en el efecto que tienen en la piel y en los aceites esenciales y en los ingredientes naturales que contienen.

La bomba de baño nació porque Mo quería convertir un baño normal y corriente en una experiencia lujosa que no irritara la piel delicada. Nos cuenta: «Quería ser capaz de introducir elementos en el baño que no se usaran normalmente, como peladuras, pétalos, mantecas y aceites esenciales; ingredientes maravillosos que fuesen buenos para la piel».

Además de tratar la piel de forma estupenda por las mantecas y los aceites, las bombas de baño crean una atmósfera única en el baño gracias al aroma y al olor; hacen que la inspiración surja de la aromaterapia y hace que tus sentidos comiencen un viaje.

Cada bomba de baño está repleta de aceites esenciales, desde lavanda calmante, nerolí revitalizante e incienso especiado hasta esclarea terrosa y rosa clásica o aceites que pueden estimular el bienestar de la mente y del cuerpo.

Veinte años después de que las bombas de baño revolucionaran el baño, afrontan una reinvención de la mano del inventor y director digital Jack Constantine. Surge una nueva generación de bombas de baño llamativas y caleidoscópicas y con el renacimiento de un antiguo favorito se creó algo muy visual: el arte en el baño.

Jack explica el fenómeno: «Creamos una nueva generación de bombas de baño. Cada vez que formulamos productos nuevos, tiene que haber beneficios para los clientes, pero también queremos que el momento en la bañera sea un poco más interesante».

Estas bombas de baño crean una experiencia única cada vez que se ponen en al agua, como si en tu propia bañera se desenrrollara un cartel artístico. La cosa va de experimentar y de jugar con los límites, y generalmente esconden un giro divertido como el caramelo carbonatado o la purpurina, hecha de mica sintética. El que las bombas de baño construyan múltiples capas también ha significado un cambio en las cosas. Cuando las bombas se disuelven, dejan una manta de espuma y color en la superficie del agua.

Una experiencia única para ti

Hablando sobre el elemento artístico de la siguiente generación de bombas de baño, Jack dice: «Todo esto crea un proyecto artístico colaborativo donde participan clientes de todo el mundo: crean sus propias interpretaciones usando el agua como lienzo y las bombas de baño como la pintura, y lo fotografían y lo comparten con el mundo».

Por supuesto, las bombas siguen teniendo un efecto maravilloso en la piel, pero también crean un espectáculo, lo que nos lleva a parar y a deleitarnos con el momento.

Los descubrimientos de las bombas de baño continúan y los inventores e inventoras no muestran signos de cansancio: siguen concibiendo ideas alocadas y, lo que es más importante, disfrutan el proceso. A saber dónde podría llevar este despligue de creatividad.

Así pues, y bien tengas preferencia por los baños explosivos y locos u optes por un momento acuático más relajado, echa un vistazo, porque seguro que hay algo que te encaja. ¡Quién sabe dónde nos llevarán la próxima bomba y el próximo baño!

Página de inicio - Lush y el arte en la bañera